El Reino de Dios está llegando

«Y Jesús les hizo esta comparación: «Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol. Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca.

Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán» (Lc 21,29-33).

La parábola sobre la higuera no es tanto un producto de la reflexión sapiencial, como de la inspiración profética. Ciertamente las comparaciones con los árboles siempre fueron útiles para describir actitudes humanas, de modo que se pudieran tomar decisiones sabias en la vida.

El libro de los jueces ofrece una parábola irónica sobre un israelita llamado Abimelek, que siente satisfacción por haber sido solicitado por los cananeos para regir su ciudad. Se lo compara con una zarza que es elegida como rey de los árboles, no por sus cualidades (es totalmente inútil), sino porque los árboles valiosos no accedieron al pedido; tenían cosas más importantes que hacer:

«Los árboles dijeron a la higuera: «Ven tú a reinar sobre nosotros». Pero la higuera les respondió: «¿Voy a renunciar a mi dulzura y a mi sabroso fruto, para ir a mecerme por encima de los árboles?» (Jue 9,10-11).

Diverso es el caso de la observación de Jeremías. No es la reflexión contemplativa de un sabio, que saca lecciones para la vida. Es una VISIÓN profética que muestra lo que Dios está por realizar en la historia:

«¿Qué ves, Jeremías?». Yo respondí: «Veo una rama de almendro». Entonces el Señor me dijo: «Has visto bien, porque yo vigilo sobre mi palabra para realizarla» (Jer 1,11-12).

Al almendro en hebreo se lo llama literalmente VIGILANTE, porque es el primero en florecer, y así es el primer árbol en anunciar que llega la primavera. La visión de Jeremías habla de un Dios atento en que se cumpla la palabra que anunció.

Jesús ofrece el ejemplo de la higuera en el contexto de un discurso sobre la venida del Reino de Dios. El almendro da una alerta temprana, pero no infalible, pues avisa el primer calor, que, a veces, es seguido por una helada tardía. La higuera es más segura. Produce los brotes cuando el calor se ha instalado y el verano se aproxima.

Jesús invita a ver signos más seguros que las catástrofes que tanto impresionan a las personas. Jesús invita a ver que en la generación presente el Reino de Dios comienza a realizarse. Ya hay brotes: no hay que desesperar de los frutos.